Descripción detallada del proyecto

Esta propuesta escénica se inscribe en el marco del proyecto Trilogía: Movimiento Espacio Tiempo, desarrollado por Vivian Cruz como parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte. El laboratorio parte de una exploración profunda de la memoria como impulso generador de movimiento, imaginación y acción presente. La memoria no es evocación pasiva, sino una fuerza activa que habita el cuerpo y se traduce en gesto, imagen, sonido y palabra.

La pieza busca expandir la categoría de danza a través de un enfoque transdisciplinar que entrelaza prácticas escénicas, visuales, sonoras y tecnológicas. En un paisaje escénico imaginario, convergen danza, teatro, pintura y multimedia en un diálogo vivo, poético y sensorial. La escena se construye como un organismo donde los lenguajes se entretejen en tiempo real, detonados por la presencia de lxs intérpretes, quienes actúan como catalizadores de una experiencia inmersiva, emocional y reflexiva.

 

Créditos

CREATIVOS
Dirección artística: Vivian Cruz
Diseño y ejecución multimedia: Héctor Cruz Juárez
Diseño y ejecución de pintura en vivo: Lynda Cruz
Diseño de iluminación: Heidi Lamadrid
Composición musical: Mariana Chávez Lara
Diseño de vestuario: Sandra Colin
Asistente de multimedia: Ulises Bravo
Difusión y promoción: Flor Velasco Prado

ELENCO
Kesia Herrera, Samantha Coronel, Gabriela Montiel y Ulises Martínez

Enfoque inter/multi/transdisciplinar

La metodología parte de la acción física como eje central, integrando la técnica de improvisación loop, desarrollada por Vivian Cruz, donde la memoria sensorial genera partituras vivas que equilibran estructura y espontaneidad. Esta técnica, aplicada tanto al movimiento como al texto, permite traducir impulsos internos en una presencia escénica plena, alerta y orgánica.

La pintura en vivo, desarrollada por Lynda Cruz, establece un diálogo con los cuerpos en escena mediante una estación de cámara y luz que captura el trazo de tinta y agua en interacción directa con el movimiento. Esta relación coreográfica entre danza y pintura genera imágenes efímeras y simbólicas, amplificadas mediante circuitos cerrados de video.

A esta práctica se suma una exploración con inteligencia artificial, en la que Lynda amplía su lenguaje plástico mediante pintura digital en escena, generando un nuevo entorno visual expandido. El trazo se transforma en luz, textura y color, integrándose en tiempo real con la dramaturgia del cuerpo.

En el plano multimedia, Héctor Cruz desarrolla un sistema interactivo basado en IA para la generación de imágenes en tiempo real. Este sistema articula la acción de lxs intérpretes, la creación visual de Lynda y los dispositivos escénicos, formando una arquitectura visual dinámica que responde a los estímulos físicos y poéticos del presente escénico.

El universo sonoro, a cargo de Mariana Chávez Lara, construye un paisaje acústico dual: por un lado, acompaña e impulsa la acción física; por otro, dialoga con el trazo pictórico como una segunda capa mental y sensorial. Esta dualidad sonora genera atmósferas emocionales complementarias que profundizan la experiencia del espectador en distintos niveles de percepción.

La iluminación, diseñada por Heidi Lamadrid, parte de un rango amplio de fuentes lumínicas, que va desde lámparas portátiles manipuladas en escena hasta sistemas de luces robóticas programadas. El reto escénico reside tanto en la integración técnica de estos elementos como en su potencia expresiva. La luz se convierte en un lenguaje escénico con el que se esculpen atmósferas, se delinean emociones y se abren paisajes interiores, aportando una dimensión poética que acompaña y transforma el devenir escénico.

Narrativas contextuales y tecnologías involucradas

El eje narrativo no parte de una historia lineal, sino de un viaje fragmentado por recuerdos, sueños y paisajes internos. El cuerpo, la voz, la tinta, el sonido y la imagen forman capas que se sobreponen como una arqueología emocional. La escena se convierte en un espacio ritual donde el pasado se manifiesta en el presente a través de la acción poética.

La tecnología no es un soporte decorativo, sino un lenguaje activo y sensible: cámaras, sensores, video en circuito cerrado, inteligencia artificial y plataformas digitales trabajan como extensiones del cuerpo, del trazo y de la emoción.

Esta puesta en escena culmina en función y una conversación final (aproximadamente 45 minutos escena y 20 minutos de conversatorio) donde se abre un espacio de reflexión colectiva sobre las posibilidades de una danza expandida, viva y en constante mutación.

El juego escénico es llevado a cabo por el talentoso quipo de artistas, actores/bailarines: Kesia Herrera, Samantha Coronel, Gabriela Montiel y Ulises Martínez

Reglas para la improvisación escénica

  1. Turno de acción: Cada participante interviene de forma secuenciada, respetando los turnos para permitir el desarrollo individual y colectivo de las acciones.
  2. Inicio desde el eje personal: La acción comienza desde el eje corporal de cada intérprete, generando un punto de anclaje desde el cual es posible desplazarse y expandirse en el espacio.
  3. Construcción de imágenes colectivas: Se integran elementos verbales a la acción física, generando imágenes escénicas a través de la combinación de palabra y movimiento. Siguiendo la lógica del cadáver exquisito, cada participante suma frases breves o gestos complementarios, configurando un paisaje compartido en constante transformación.
  4. Evitar la mímica literal: Se desalienta el uso de gestualidad mimética directa para favorecer la abstracción y la creación poética del gesto.
  5. Escucha grupal activa: Se promueve una atención constante al trabajo de lxs demás, priorizando la escucha, el ritmo colectivo y la composición grupal en tiempo real.

Improvisación con objeto: Biombo de dos hojas (1m x 2.40m c/u)

  1. Manipulación activa del objeto: El biombo se concibe como una extensión del cuerpo. Su manipulación debe ser consciente y creativa, explorando distintas formas de contacto (empujar, cargar, deslizar, rodear, sostener, resistir), considerando sus dimensiones, peso y posibilidades dinámicas.
  2. Acción escénica en doble cara: Se exploran simultáneamente las acciones en el anverso y reverso del biombo, favoreciendo el contraste, el ocultamiento y la revelación parcial del cuerpo o de la acción. El dispositivo permite la aparición de capas narrativas o visuales diferenciadas en cada lado.
  3. Juego de sombras y proyecciones: El biombo funciona como superficie de proyección visual y luminosa. Se investigan sombras corporales, fragmentaciones y transparencias, así como su relación con el movimiento. Las acciones deben considerar el efecto visual desde distintos ángulos y distancias.
  4. Transformación espacial: El biombo puede desplazarse, plegarse o posicionarse en distintas orientaciones (vertical, diagonal, horizontal, en suspensión, en contacto con el piso, etc.). Cada transformación espacial del objeto debe generar una nueva lógica de relación con el cuerpo y con el entorno.
  5. Presencia escénica del objeto: El biombo no solo es soporte o escenografía: es un agente escénico. Toda acción debe reconocer su presencia, incluso en la quietud, como parte activa de la composición del paisaje visual, sonoro y kinestésico.

Reglas para la generación de imágenes en vivo (pintura digital + IA)

  1. Claridad y concreción en las instrucciones verbales: Las imágenes propuestas por lxs intérpretes deben formularse con un lenguaje preciso, concreto y evocador. Se priorizan descripciones que activen el imaginario visual sin sobrecargar la narrativa.
  2. Economía de elementos: Cada propuesta debe limitarse a un número reducido de elementos visuales (máximo tres por intervención), lo que permite una lectura clara y una traducción eficaz por parte de la pintora y del sistema digital.
  3. Acotación semántica y estilística: Las instrucciones deben ser acotadas en cuanto a estilo o atmósfera. Esto facilita la coherencia estética de la composición y su integración con la escena.
  4. Sincronía con condiciones espaciales y lumínicas: La generación de imágenes debe considerar activamente las condiciones de iluminación, ubicación del proyector y escala de la proyección. Se promueve la experimentación para encontrar cómo estos factores afectan la percepción escénica y cómo pueden ser integrados compositivamente.
  5. Diálogo entre intérpretes y pintora: La relación entre el discurso verbal de lxs intérpretes y la acción plástica debe concebirse como un intercambio sensible y atento. Se establece una escucha mutua que permita responder en tiempo real, generando una composición visual en diálogo con el acontecer escénico.

“Entre recuerdos y sueños, un viaje por paisajes de agua y viento”

danza-teatro-pintura-multimedia

Este proyecto busca dar sentido al uso de herramientas digitales actuales dentro del campo de la danza, siempre desde una perspectiva profundamente humana. 

El cuerpo, como primer vehículo de percepción, es el centro desde donde emana la experiencia, y se vincula con otras disciplinas artísticas como una extensión de su propia poética. 

Esta interconexión propone una evolución sensible y congruente con los tiempos que habitamos, donde la tecnología no sustituye, sino potencia, la capacidad de imaginar, sentir y comunicar desde lo vivo.